Una noche cualquiera, jugando a
un nuevo trivial (dicho sea de paso que era una mierda) que le habían regalado
a nuestra buena amiga Maria, salió la siguiente pregunta:
Decir qué libros, y de qué autor,
empiezan por estas famosas frases:
-“Hoy ha muerto mamá”
-“Cuando Gregor Samsa se despertó
por la mañana tras sueños inquietos, se encontró en su cama convertido en un
monstruoso bicho.”
- y otra que no recuerdo
La metamorfosis
Franz Kafka (1915)
Ilustraciones sacadas de 'Kafka' de Robert Crumb
Por suerte mi memoria no me falló
como lo hace habitualmente y al instante reconocí ambos principios. La primera
frase es el genial arranque de ‘El extranjero’ de Albert Camus (obra que
recomiendo abiertamente a todo el mundo si no la habéis leído, y si lo habéis
hecho, nunca está de más releerla -yo ya lo he hecho 3 veces con esta-). Y la
segunda era de ‘La metamorfosis’ de Franz Kafka, libro que en ese mismo momento
estaba en mi cuarto de baño ya que lo había elegido como poop-book hacía un tiempo. (entiéndase por Poop-book, “libro para leer mientras se caga”, no que sea una
mierda de libro. De hecho es todo lo contrario).
Y es que hay ciertos escritores,
como los anteriormente mencionados, que tienen esa habilidad de enganchar al lector
desde la primerísima frase. Esta es, de hecho, sólo la primera de las
características que debe cumplir un buen libro. La concisión, o mejor dicho,
usar la palabra adecuada en vez de una frase de relleno, y la síntesis de la
acción son esenciales para no aburrir al lector. Y más aún hoy en día, que
estamos sobrecargados de información y nos bombardean (y nos auto-bombardeamos)
de textos, anuncios, noticias y todo tipo de basura que llegan a saturar
nuestras cabezas huecas. Quiero decir, que en un momento de la historia en el
que los éxitos culturales (o llamémoslas modas) cambian más que Lyndsey Lohan
de enfermedad venérea, cuesta encontrar cosas que permanezcan en el tiempo y
por lo tanto se puede calificar de admirable que existan libros cuyas primeras
frases sean recordadas. En la carrera de periodismo en la que estoy hundido,
son probablemente más de dos y de tres los profesores que nos han dicho que hay
que enganchar al lector desde la primera frase, e incluso desde el título, y
nos han mencionado alguna vez el caso de ‘La metamorfosis’. (Es una pena que no
mencionaran el brillante título del primer libro de Bukowski que me leí: “A mi
lo que me gusta es rascarme los sobacos”. Puro Beñat, ¿que no?)

Pero volvamos a ‘La
metamorfosis’. Es el tercer o cuarto libro que leo ya de Franz Kafka, y cómo
no, no me ha decepcionado. Para los que no seáis familiares con Kafka, pues
buscad en Wikipedia o yo que sé, el caso es que “sus libros primero fueron
prohibidos por el Tercer Reich y más tarde por la URSS por decadente y
capitalista”(eso dice en la contraportada de la edición de que dispongo). A mi
me gusta especialmente ese adjetivo de “decadente”. Para mí, eso sirve mejor de
promoción que cualquier otra cita de algún crítico del New York Review of
Books, o de donde cojones salga. Ya sabéis. Míticas frasecillas
entrecomilladas, lameculos, firmadas por gente que no tienes ni idea de quienes
son, pero que por estar en la parte de atrás del libro piensas que sabrán de lo
que hablan.
Lo dicho, el libro empieza con
este tal Gregor Samsa que se despierta convertido en un extraño bicho, cuya
imagen mental no he conseguido imaginarme bien cómo es. Debe ser algo parecido
a una cucaracha, pero es mejor que leáis el libro y ver cómo os lo imagináis
vosotros. Pues el bueno de Samsa vive todavía con sus padres y su hermana(como
la mayoría de los jóvenes españoles), y eso que tiene curro (a diferencia de la
mayoría de los jóvenes españoles).
El principio de la novela se
desde el punto de vista del bichejo este, pero a medida que avanza vemos más la
perspectiva de la familia y como intentan lidiar con estas extrañas circunstancias
que les ha tocado pasar. Y lo cierto es que no os puedo contar mucho más de la
trama en sí porque es tan corta la novela (80 páginas) que os haría un spoiler y lo cierto es que merece la
pena leerla y sentir ese ambiente extraño (“kafkiano” que lo llaman) y algo
angustiante que consigue transmitirnos Kafka, al menos en los libros que yo he
leído. Es una buena novela, ni muy seria, ni tampoco comedia, aunque tiene unos
puntazos que me han hecho reír un rato sentado en el retrete.
Cierto es que puede que el final
deje con ganas de más, la historia se acaba quedando corta. Pero se puede
aprovechar esta sed para atacar con otros libros de Franz Kafka.
Muy bueno tio!!!! Hay gente que opina que Samsa se convierte en araña, pero yo lo veo más de cucaracha. Respecto a Camus, yo tambien he leido 3 veces el puto Extranjero. El nobel lo tiene merecido, creo que aun no he encontrado libro que lo supere. Recomiendo La peste, La caida, y los ensayos de este autor, su obra entera en general. "Tener y no tener" de Hemingway. "Escritos de un viejo indecente" y "la maquina de follar" de Bukowski, bueno, de este borrachín todo en general. Henry Miller, Herman Hesse, y cómo no, el citado Kafka como Poop-book. Absteneos de impostores Best-seller como Ken Follet o el mariquita de Paulo Coello. No me fio de gente que tiene que salir a la playa con su portatil a escribir, eso no va así. Las cosas se escriben encerrados en una habitación, solos, como dice Henry Hank Chinaski
ResponderEliminarquiero Henry Miller, tienes alguno pa dejarme Beñato?
ResponderEliminarando buscando "tropico de cancer" en Elkar pero no encuentro. De Herman Hesse sin embargo tengo unos cuantos libros antiguos, de estos que tienen las hojas viejisimas que dan miedo pasarlas.
ResponderEliminarEsto que son tus curros para la uni o que?
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